Los aficionados Superchivos armaron una verdadera fiesta en el estadio Mario Camposeco, pues festejaron con todo el triunfo de su equipo sobre el Deportivo Jalapa.
Un importante número de seguidores se hicieron presentes al estadio de Quetzaltenango, con la ilusión de volver a ver ganar a Xelajú, y anoche, el equipo no falló.
Como en cada encuentro que los chivos militan de local, los aficionados recibieron a su equipo con luces artificiales, papelitos y un sin número de banderas.
Las barras no olvidaron la traición de varios ex jugadores de Xela, que ahora militan en Jalapa, y fueron constantemente asediados con abucheos, como el caso de Israel Silva, que en cada momento que tocó el balón recibió la silbatina de la parcialidad local.
Al final del partido todos festejaron la obtención de los tres puntos, pues les permitió alcanzar el subliderato de la clasificación.